jueves, 17 de septiembre de 2015

Los marginados, Pp. 115.

"Un abogado está tratando de resolver tu caso. Eso toma tiempo pues la compañía ya sea por miedo o por dinero ha obligado a algunos peones a declarar contra vos."

-Julieta Pinto.

Los Marginados tuvo su primera publicación en el año 1970, en este libro de cuentos, la escritora nacional, Julieta Pinto retrata distintas realidades (cotidianas) a las que se tuvieron que enfrentar nuestros campesinos; más allá de ser una compilación de cuentos -como el género así lo indica-, es una colección de memorias, de conflictos inspirados en situaciones reales. La edición de Editorial de Costa Rica de 1984 describe en su contraportada a Los Marginados como un libro donde se logra mostrar un "fragmento de nuestra sociedad -la vida del campesino-, en su integridad, donde la sonrisa se funde con las lágrimas, el fracaso con la esperanza y la cobardía con el estoicismo."

El fragmento que da pie a la construcción de este texto cumple a cabalidad con estas fusiones emocionales; forma parte del cuento El Empleo que relata las dificultades para conseguir trabajo que enfrentaron los trabajadores asociados a los sindicatos en los años de la United Fruit Company, principalmente en los años más cercanos a la huelga bananera de 1934, pues -relata la historia- en el momento que un trabajador era identificado como sindicalista, automáticamente se le incorporaba en una lista de personas que ni La Compañía, ni ninguna organización asociada a La Compañía, permitía contratar, cerrándosele así las oportunidades de trabajo en la zona, oportunidades que ya de por sí eran escasas.

Hoy, 45 años después de la publicación de Los Marginados y aún 80 años después del conflicto que inspiró parte de sus letras, seguimos tratando de resolver nuestro caso. Hoy no es sólo La Compañía la que nos persigue, hoy nos persigue la compañía y sus amigas transnacionales, nos persigue el Gobierno, los medios de comunicación, el señor diputado, la señora alcaldesa y sus amigos políticos, el gerente del banco o de la cooperativa del pueblo, el taxista, el pulpero y hasta la vecina. Hoy la corrupción nos persigue y no está sólo en manos de La Compañía, sino que en el mejor de los casos la vemos a la vuelta de la esquina, pero hay muchos otros que la tienen en casa y hasta la abrazan.

Hoy, el peso del fragmento de Julieta Pinto no es el sufrimiento de nuestros campesinos ni las injusticias que vivieron, hoy se trata de porqué no hemos hecho nada para enmendarlo, de porqué como pueblo -¡como nación!- no hemos hecho nada por limpiar la corrupción de nuestra sangre en lugar de alimentarla y revolcarnos con ella. Se trata de porqué seguimos esperando que alguien más resuelva nuestro caso en lugar de levantarnos y defender lo correcto.

Seguimos defendiendo lo que nos conviene como individuos y no lo que nos conviene como pueblo; nos motiva el éxito, ese que está ligado a subir en la escala socioeconómica sin importar a quienes usemos como escalones y juzgamos a aquellos que están motivados por el éxito de subir la escala humana, esa que está ligada a respetar y ayudar al vecino, a defender la patria y amarla los 365 días del año, a proteger los recursos naturales y levantar un papel del suelo con la misma fuerza que levantamos la voz cuando se cometen injusticias contra los que defienden nuestra naturaleza, a cumplir con los deberes ciudadanos, desde pagar los impuestos hasta ir a votar (de manera responsable) por nuestros dirigentes; defendemos lo indefendible y dejamos de lado lo que realmente importa.

Somos el país más feliz del mundo, un pueblo que en lugar de evolucionar, se deteriora cada día más.

¡Feliz mes de la Patria!


lunes, 6 de octubre de 2014

Manual de instrucciones, Cortázar.


"Cómo duele negar... negar todo lo que el hábito lame hasta darle suavidad satisfactoria."

-Julio Cortázar

Hábito, modo especial de proceder, repetición de actos iguales o semejantes, tendencias instintivas, órdenes militares, dependencia respecto de ciertas drogas, disminución del efecto, administración continuada.

Hábito, costumbre, repetición, repetición, repetición... repetición hacia el infinito.
Repeticiones iguales o semejantes.
Tendencias instintivas, órdenes militares, instinto repetitivo.
Dependencia, disminución del efecto por la continua repetición.

Es fácil acostumbrarse, sólo es cuestión de repetir hasta extasiar. El problema es que ese éxtasis no siempre significa placer, asombro o alegría, ese éxtasis puede ser una droga, alucinógena, que no te deja ver con claridad, que no te deja.

Hábito, repetición, éxtasis, alucinación.

Hay hábitos que te hacen alucinar por años, te hacen creer que estás haciéndolo todo bien, te hacen sentirte satisfecho. Hay hábitos que matan por dentro y hay que reemplazarlos con hábitos nuevos.

Hábito, repetición, repetición, repetición.

miércoles, 24 de agosto de 2011

El ruido de las cosas al caer, Pp 245



"...entra en nuestra casa un hecho nuevo que no hemos pedido ni buscado y que nos lleva por delante con la fuerza de un alud."

-Juan Gabriel Vásquez

¿No es así toda la vida?

Hay gente que está marcada por situaciones específicas, yo prefiero marcar situaciones de mi vida, clasificar experiencias. Reflexionar, entender, y aprender de ello.

Prefiero enfrentar el mundo, lo bueno y lo malo. Disfruto las sorpresas, procuro encontrar algo nuevo.
Dejo que me lleve el alud, disfruto de su fuerza, quiero entenderlo y aprender a dominarlo.
Valoro el conocimiento y sin referirme meramente a lo académico; valoro el conocimiento de la vida y las distintas maneras que tiene cada quien para enfrentarse al mundo.

Me gusta vivir... así que vida, sorpréndeme.

martes, 9 de agosto de 2011

El ruido de las cosas al caer, Pp 238.


"Lo más triste que puede pasarle a una persona, tener recuerdos de mentira".


- Juan Gabriel Vásquez

Eso, y no recordar.
Odio no poder recordar mis travesuras, mis sueños y todas esas cosas que solían hacerme sonreír.
Sólo he encontrado una solución, registrarme, mi vida, pensamientos y acciones, en texto y en imagen.
Es la única manera que he encontrado para descifrar el valor de lo pasado.

martes, 25 de mayo de 2010

Vivir para contarla, Pp 104


"...no eran infamias de niño... sino técnicas rudimentarias de narrador en ciernes para hacer la realidad más divertida y comprensible."

-Gabriel García Márquez.

Hace aproximadamente quince años persegía a mi padre pidiéndole la cámara de video; hace diez años, la pélícula fotográfica se hizo mi mejor compañera; y desde hace poco más de cinco años los escenarios se conviertieron en mi idilio. Hoy a mis veinte años puedo resumir lo que hago y quiero seguir haciendo en Comunicación Artística.

¿Qué tan real es esa historia del destino? No sé si de verdad todos estamos marcados de alguna forma para cumplir con una función en este mundo o si es algo que cada uno va forjando con sus propios pasos. De lo que sí estoy muy segura es que todos y cada uno de nosotros tiene una vocación determinada; todos tenemos gustos específicos ligados a conductas particulares, de esta manera desde nuestros primeros pasos empezamos a descubrir Eso, lo que nos devela, nos intriga y nos consuela al mismo tiempo.

Sin embargo Eso es algo que nosotros decidimos o no decidimos seguir, todo está en poder identificarlo, perseguirlo y alcanzarlo. Para identificarlo basta apasionarse, luego la pasión nos sigue arrastrando y una vez en en el centro no hay quien lo arranque.

jueves, 20 de mayo de 2010

Vivir para contarla, Pp 79


"Así que mi verdad quedó extraviada para siempre en algún punto improbable de los dos extremos."

-Gabriel García Márquez.

Blanco o negro, sin derecho a escala de grises; izquierdo o derecho, sin posibilidades de ser ambidiestro; Hombre o mujer, sin permiso de salirse de los roles.

En un mundo lleno de extremos, donde aparentemente gobierna el número dos, se censura la posibilidad de crear un espacio medio a partir de los conceptos polares, esto sin tomar en cuenta que toda posición que sea diferente a la nuestra se encasilla de antagonismo o de resistencia.

No existen los puntos medios, mucho menos las ideologías neutrales. Ser parte del centro es ser parte de la ignoracia y la indecisión, sin que se tome en cuenta la posición dentro de los puntos de linde como una elección con criterio.

Se omite lo racional para convertirlo en fracciones enteras. No existen las ideologías que se complementan, sólo las que se enfrentan.

No hay paz, sólo guerra.

Vivir para contarla, Pp 47


"...no se trataba de un prejuicio de higiene sino de una contrariedad estética..."

-Gabriel García Márquez

La estética, definida socialmente, comprende elementos en armonía y agradables a la vista, sin embargo no se establece ni quien, ni cómo se definen esos elementos. Por ende la estética se convierte en un concepto meramente subjetivo a nivel colectivo, donde la opinión del individuo no cuenta, la del grupo sí.

Entonces nuestras definiciones de estética no adquieren valor hasta que sean respaldadas por la misma definición por parte de un grupo. Nuestra opinión como individuos es nula hasta que no sea colectiva.

Nos convertimos en seres con opinión inexistente hasta que no seamos respaldados por otros seres iguales a nosotros, y las opiniones colectivas son al mismo tiempo una opinión de masa sin criterio propio.

En todo caso, el mejor ejemplo de estética debería ser aquel que podemos definir nosotros bajo nuestro propio criterio sin ser evaluados por el de otros.

En resumen, el mejor ejemplo de estética sería la representación practica de que para gustos, colores.

martes, 18 de mayo de 2010

Vivir para contarla, Pp 41


"Y en especial la vocación artística, la más misteriosa de todas, a la cual se consagra la vida íntegra sin esperar nada de ella."

-Gabriel García Márquez

Arte, sea cual sea su expresión, su medio o su figura siempre se critica. Criticamos los productos y a los productores, casi siempre sin mirar más allá de lo que vemos nosotros, casi siempre sin ver como ven los otros.

No se vive de hacer arte, se vive para hacer arte. Es un estilo de vida diferente, es dejarse llevar por los sentidos, saturarse de emociones; es simplemente ver y hacer lo que otros jamás imaginaron.

No existen límites para el arte, sólo personas que se limitan. Cada espacio alrededor nuestro compone un mundo artístico en el que pocas veces nos deleitamos por el exceso de placer en lo cotidiano. Sólo basta abrir los ojos para salir de la rutina, no es cuestión de ver simplemente, el arte está en observar.

Definitivamente no hay arte sin pasión y no hay pasión que no lleve al arte.

lunes, 17 de mayo de 2010

Vivir para contarla, Pp 23

"...La muchedumbre acorralada por el pánico, mientras la iban disminuyendo palmo a palmo con las tijeras metódicas de la metralla."
-Gabriel García Márquez.

Personificaciones, eufemismos y metáforas, pero definitivamente gana la poesía; sin embargo no como se entiende popularmente, saturada de rimas y prosas, sino como una estructuración romántica de cada palabra.

Admito que soy amante de los textos de Gabo, unos más que otros, pero lo que siempre me seduce es esa manera tan simpática de lograr representar una idea tan clara y tan cercana que imaginarla no cuesta en lo más mínimo, de hecho me atrevería a afirmar que estamos muy cerca a palparla.

No pude evitar detenerme en el texto, leer de nuevo y volver a leer. No tengo referencias vivenciales de un ejército, lo más cercano es lo que puedo apreciar en los medios de comunicación, y aún así en mi mente está muy clara la imagen de los soldados desvaneciendo a la multitud, pero más allá de lo que veo (o imagino) es cómo lo hago, y todo gracias a la metáfora.

Cada vez que pienso en este fragmento veo la escena en Slow Motion, con música emotiva, alejada completamente de la agresividad, del belicismo y en su lugar rayando en el sentimentalismo y cuasi-cursilería.

Me enamoré, sí, del sentimiento, de la denuncia y de la ironía.