"...no eran infamias de niño... sino técnicas rudimentarias de narrador en ciernes para hacer la realidad más divertida y comprensible."
-Gabriel García Márquez.
Hace aproximadamente quince años persegía a mi padre pidiéndole la cámara de video; hace diez años, la pélícula fotográfica se hizo mi mejor compañera; y desde hace poco más de cinco años los escenarios se conviertieron en mi idilio. Hoy a mis veinte años puedo resumir lo que hago y quiero seguir haciendo en Comunicación Artística.
¿Qué tan real es esa historia del destino? No sé si de verdad todos estamos marcados de alguna forma para cumplir con una función en este mundo o si es algo que cada uno va forjando con sus propios pasos. De lo que sí estoy muy segura es que todos y cada uno de nosotros tiene una vocación determinada; todos tenemos gustos específicos ligados a conductas particulares, de esta manera desde nuestros primeros pasos empezamos a descubrir Eso, lo que nos devela, nos intriga y nos consuela al mismo tiempo.
Sin embargo Eso es algo que nosotros decidimos o no decidimos seguir, todo está en poder identificarlo, perseguirlo y alcanzarlo. Para identificarlo basta apasionarse, luego la pasión nos sigue arrastrando y una vez en en el centro no hay quien lo arranque.